Tortilla de patatas con cebolla o sin cebolla
Las dos son tortilla de patatas, y las dos son buenas. Cambia el sabor, la jugosidad y la textura. Esto es lo que cambia de verdad.
Con cebolla: más dulce y más jugosa
La cebolla se pocha junto con la patata y se funde con ella. Aporta un dulzor suave y humedad, por eso la tortilla con cebolla suele quedar más jugosa y cremosa por dentro.
Una medida cómoda es unos 25 g de cebolla por ración, cortada en juliana fina para que se haga a la vez que la patata.
Sin cebolla: más limpia y de patata
Sin cebolla manda el sabor de la patata y el huevo. La textura es algo más firme y el sabor, más limpio. Es la que prefiere quien no soporta la cebolla o quiere una tortilla más pura.
La receta es la misma: pocha la patata a fuego medio-bajo, mezcla con el huevo y cuaja. No hace falta cambiar tiempos.
Un truco para que la cebolla no se deshaga
Si quieres que se note la cebolla, échala cuando la patata lleve unos 5 minutos en el aceite, en lugar de desde el principio. Así queda más entera y con algo de textura.
¿Cuál elegir?
Si dudas, haz la primera con cebolla: es la más habitual y la más perdonadora. Después prueba sin ella y decide.
Míralo cocinarse
La receta de tortilla de patatas, animada paso a paso, con raciones y cebolla a tu gusto.
Cocinar la tortilla